Llegó el calor y con ello, las ganas de ir a la playa o usar la piscina. Si bien es un panorama entretenido y refrescante sobre todo en tiempos de encierro como estos, se deben tomar las precauciones necesarias para evitar accidentes con niños pequeños.
Un accidente que podría ser mortal y que ocurre mucho más de lo que nos imaginamos. De hecho, esta es la tercera causa de muerte traumática en niños de entre 1 y 5 años. El desenlace fatal se puede producir en piscinas, playas e incluso en la tina de baño.
Esto ocurre usualmente por que algunos niños pequeños no saben nadar, o no tienen la fuerza necesaria para salir solos del agua.
Al ocurrir una sumersión y la consiguiente asfixia, esto puede llevar a la muerte en el momento del accidente o dentro de las primeras 24 horas de evolución posteriores.
Algo importante que debemos saber es que en caso de realizar una reanimación oportuna y de no haber dejado pasar muchos minutos desde el accidente, la recuperación puede ser completa y sin secuelas. Pero también existen otros casos donde existen consecuencias neurológicas permanentes como la parálisis cerebral o estado vegetal.
Es por esto que te recomendamos nunca dejar a los niños solos cerca del agua, ya sea piscina, lago o playa. Si es que tienes piscina en tu hogar, debes instalar una reja que no les permita trepar y vigilar que el sistema de entrada no pueda ser abierto por ellos.
Si bien se aconseja enseñar a nadar a los niños desde pequeños hay que tener en cuenta que gran parte de los niños menores de 4 años, no tienen la fuerza y coordinación suficiente para poder salir solos ante una caída al agua.
¡En este período debes cuidar a tus hijos más que nunca y poner ojo a los factores de riesgo que existen en el entorno!